Características específicas de la mecanización agrícola
Por mecanización se entiende la utilización de las herramientas y aperos manuales, de tracción animal y tracción mecánica usados con el fin de reducir el esfuerzo humano, mejorar la calidad del trabajo, efectuar operaciones que no pueden realizarse por otros medios y mejorar la articulación (el acoplamiento) de varias faenas agrícolas, aumentando así los rendimientos, la calidad de los productos y la eficiencia general (Garrido, 2008; Ríos, 2009).

En mecanización agrícola se pueden distinguir dos formas de realización de las labores:
- Las que se realizan de manera estacionaria (procesamiento de cosechas, extracción y conducción de agua, etc.), figura 3.
- Las no estacionarias, en las cuales la maquinaria se traslada (figura 4).

El sector de la mecanización agraria comprende todas las máquinas móviles autopropulsadas, remolcadas, suspendidas y semisuspendidas que se utilizan de manera generalizada en la agricultura, ganadería, selvicultura, jardinería y espacios verdes. La utilización de máquinas y equipos modernos y eficientes representa un factor importante en la agricultura porque genera un aumento en el rendimiento.
La mecanización agrícola tiene lugar bajo especiales condiciones, donde el hombre no puede controlar algunos de sus factores. Ello constituye una limitante que la deferencia de la industria.
Las labores agrícolas no se pueden distribuir en el tiempo, ni a voluntad, ni uniformemente, sino que es necesario realizarlas en tiempos determinados, en dependencia de la estación del año, de las condiciones climatológicas y del suelo, factores que incidirán sobre la economía de la explotación y que no pueden ser controlados plenamente por el hombre (Garrido, 2008).
La mecanización no es un proceso que se produce en forma aislada, existe una estrecha relación entre el proceso como tal y las características de los diferentes cultivos, ya que no presentan iguales requisitos. Éstas poseen diferentes especificidades, así como distintas variedades de plantas dentro de las mismas especies tampoco manifiestan el mismo comportamiento, lo que incide de una u otra forma sobre la mecanización (Negrete, 2006).
En el proceso interno de la mecanización es muy importante lograr la concatenación armónica entre las diferentes fases operacionales de la tecnología compleja de un cultivo dado, es decir que exista una adecuada y satisfactoria relación, por ejemplo, entre las máquinas que realizan la preparación del suelo y las de siembra, entre éstas y las de defensa y protección del cultivo, y entre las anteriores y las de cosecha, el transporte y otros procesos.